
Existen muchas soluciones para desplegar WordPress en la nube, pero lo interesante de WordPress as a Service es que el proveedor mantiene parte de la infraestructura y de la aplicación. Una de las soluciones que más me gustaba era BitNami WordPress Stack, que simplificaba la puesta en marcha de WordPress y sus dependencias.
BitNami ofrecía un instalador nativo, una máquina virtual o la posibilidad de desplegarlo en servicios cloud como Amazon, Rackspace, acens o Stackscale. También podía instalarse como módulo sobre una infraestructura previa.
Además de BitNami existían opciones como Webuzo, Jumpbox for WordPress y TurnKey WordPress Appliance. Cada una resolvía de una manera distinta el despliegue de una máquina virtual con WordPress.
WordPress.com VIP era una solución potente de los creadores de WordPress, aunque su precio la orientaba a empresas y medios con necesidades importantes. También existían proveedores estadounidenses que mantenían la capa de servidor y las actualizaciones.
La alternativa era autogestionar los servidores y controlar las actualizaciones de WordPress. Eso ofrece más control, pero exige dedicar tiempo a la administración, la seguridad y las copias de seguridad.
