¿Sabes qué son los créditos rápidos?

Hay ocasiones en los que por algún imprevisto, es necesario hacer un desembolso con el que no contábamos. Una situación que puede meternos en algún problema si no sabemos dónde conseguir ese dinero para hacer frente a esa situación excepcional. En estos casos, los creditos rapidos destacan por ser una de las mejores opciones del mercado, pero ¿sabemos qué son los créditos rápidos? A lo largo de nuestra publicación, intentaremos explicar este concepto.

¿Qué son los créditos rápidos?

Seguro que en más de una vez has oído o visto publicidad sobre entidades financieras que ofrecen conseguir dinero de forma muy rápida. Esto es lo que se conoce como créditos rápidos, unos créditos a los que acceder de forma más fácil, si los comparamos con los créditos normales de las entidades bancarias. Acceder a ellos es realmente sencillo, ya que se puede hacer desde casa sin tener que desplazarnos. Normalmente se puede acceder a ellos desde la propia página web de la financiera o bien mediante una llamada telefónica.

Como ya hemos comentado, suele tratarse de un proceso muy rápido, consiguiendo en la mayoría de las ocasiones una respuesta inmediata. En poco tiempo, el usuario tendrá en su cuenta bancaria el dinero solicitado.

Calcular intereses

Uno de los mayores temores de los usuarios al solicitar un crédito, es saber la cantidad de intereses que deberán pagar. En el caso de los créditos rápidos, la mayoría de las financieras, ponen a disposición del cliente una calculadora que le permitirá simular sus préstamos rápidos, indicando la cantidad a solicitar y el tiempo en el que desea devolverlo.

Con esta información, el simulador mostrará por pantalla la cantidad que tendrás que pagar en cada una de las cuotas. De esta forma, si el resultado obtenido te cuadra, podrás seguir adelante con la solicitud, enviando la información que te soliciten para dar una respuesta a tu petición de forma rápida.

Diferencias entre crédito normal y un crédito rápido

Seguro que en tu cabeza te estará rondando la pregunta de cuáles son las principales diferencias entre los créditos convencionales y los créditos rápidos. Como ya hemos comentado, la principal diferencia entre estos tipos de créditos es el tiempo que transcurrirá desde la solicitud hasta su aprobación.

De forma habitual, cuando se acude a un banco a solicitar un crédito, la entidad realizará un estudio previo del perfil financiero de la persona para determinar si te conceden o no el dinero. Aquí te pueden pedir algún aval, tus ingresos mensuales o que no aparezca en ninguna lista de morosos.

En el caso de los créditos rápidos, la información solicitada es menor. No suele ser habitual solicitar ningún aval, pero sí los ingresos mensuales. Esto es lo que se tendrá en cuenta para dar vía verde al crédito. Está claro que si no se tiene ingresos, devolver el dinero prestado será complicado.

Otra de las diferencias son las cantidades, ya que un crédito rápido no suele ser de cantidades muy elevadas, estos están destinados para solventar una emergencia repentina. Y los créditos ordinarios, suelen ser cantidades grandes, que por lo general se solicitan para realizar una gran inversión o compra. 

Como hemos podido ver, acceder a estos créditos rápido es sencillo, así que en caso de imprevisto, no dudes en acudir a ellos.