
WordPress lleva muchos años siendo la plataforma más utilizada para la creación de todo tipo de páginas web. Su éxito radica en la facilidad de su uso, el gran número de plugins que añaden funcionalidades extras a la plataforma y la enorme cantidad de plantillas disponibles que permiten poner en marcha un sitio web en poco tiempo. Pero a pesar de todo esto, cuando hablamos de un desarrollo para una empresa, no solo es suficiente con elegir un theme atractivo, sino que requiere de más trabajo que permita conseguir una mejor optimización. En este sentido, contar con el servicio de una agencia de diseño web es clave para conseguir el mejor resultado posible.
Aunque las plantillas de WordPress suele ser una solución muy práctica, muchas de ellas cuentan con funcionalidades que en muchos casos no se utilizarán, pero que las incorpora por defecto. Estas funcionalidades hacen uso de scripts y hojas de estilo que al final acaba afectando al rendimiento del sitio en lo que a velocidad de carga se refiere.
Otra cosa habitual es la instalación de muchos plugins para poder hacer uso de elementos como formularios, sliders o herramientas de SEO. El problema es que cada uno de estos plugins puede realizar peticiones al servidor, afectando también al rendimiento.
El resultado de todo esto puede ser una página visualmente atractiva, pero que carga muy lenta.
Durante años se ha relacionado el diseño web principalmente con colores, fotografías, tipografías y distribución de contenidos. Hoy el concepto es mucho más amplio, ya que los usuarios perciben como parte de su experiencia que la web cargue lo más rápido posible.
Está comprobado, que si una web tarda demasiado en cargar, el usuario la abandonará sin ver el contenido, lo que para una empresa puede significar la pérdida de potenciales clientes.
Por este motivo, optimizar WordPress implica revisar aspectos como el peso de las imágenes, el sistema de caché, las fuentes utilizadas, las peticiones externas, JavaScript, CSS, la base de datos o la configuración del servidor.
Como ya hemos comentado anteriormente, una de las prácticas más habituales es la de buscar plugin para solucionar cualquier necesidad. Esto que puede parecer beneficioso para el desarrollo, a la larga puede suponer un gran problema a la hora de optimizar el sitio. El problema aquí no está en utilizarlos, sino en hacerlo sin analizar previamente si son necesarios.
Hay determinadas ocasiones en los que puede resultar más eficiente desarrollar una función específica con unas pocas líneas de código, que instalar un plugin que cuente con muchas opciones que nunca se van a utilizar y que puede afectar negativamente al rendimiento.
Un desarrollo optimizado busca precisamente ese equilibrio: aprovechar el ecosistema de WordPress cuando aporta valor y recurrir a soluciones personalizadas cuando permiten conseguir una web más sencilla, rápida y fácil de mantener.
Otro de los puntos importantes en el rendimiento del sitio web lo encontramos en la infraestructura donde esté alojada ya que esta afectará a la velocidad y a la estabilidad del sitio web.
En este sentido, cada vez es más habitual encontrarnos proveedores de hosting que ofrecen planes que están optimizados para sacar el mayor rendimiento a los desarrollos realizados con WordPress. Además de esto, es importante que esa infraestructura esté preparada para absorber posibles picos de tráfico, evitando que la web caiga y no sea accesible. Por ejemplo, durante el lanzamiento de una campaña de publicidad.
Nadie duda de que el diseño y la optimización de la web es importante, pero igual de importante es su mantenimiento. No hay que olvidar que WordPress lanza actualizaciones continuamente, así como los plugins y plantillas. Este tipo de actualizaciones pueden ofrecer nuevas funcionalidades, pero lo más importante es que dan solución a posibles problemas de seguridad que se hayan detectado.
Puede ser vista como una tarea que no se ve, pero que resultan fundamentales para garantizar la continuidad de una web corporativa.
WordPress ofrece una base excelente para desarrollar todo tipo de páginas empresariales, pero instalar el CMS y seleccionar una plantilla no garantiza por sí solo un buen resultado.
El verdadero valor aparece cuando diseño, rendimiento y funcionalidad van de la mano, ofreciendo al usuario una buena experiencia, y para conseguir esto, no solo es suficiente con instalar una plantilla, sino que requiere de mucho más trabajo.
