
Cuando se publicó la infografía original de este artículo, WordPress todavía se asociaba sobre todo con los blogs. Hoy es una plataforma capaz de sostener medios, tiendas, comunidades, webs corporativas y aplicaciones. La idea de fondo sigue siendo válida, pero las cifras de 2012 ya no sirven para describir el WordPress de 2026.
Esta actualización pone aquella fotografía en contexto y la trae al presente: qué ha cambiado desde sus primeros años, qué lugar ocupa ahora y qué debería mirar una persona antes de elegirlo para un proyecto nuevo. Las cifras indicadas corresponden a las fuentes consultadas el 10 de septiembre de 2026.
La historia oficial de WordPress comienza en 2003. En sus primeras etapas, el atractivo estaba en publicar entradas con rapidez, gestionar comentarios y cambiar el aspecto del sitio mediante temas. El núcleo era pequeño y el usuario podía ampliar sus funciones con plugins, pero el alcance habitual era mucho más modesto que el actual.
La evolución fue acumulando capas: gestión de usuarios, medios, revisiones, tipos de contenido, taxonomías, REST API, editor de bloques y edición completa del sitio. No se trata solo de que el panel tenga más botones. WordPress ha pasado de ser una herramienta para escribir a ofrecer una base sobre la que se construyen productos digitales completos.
La cronología oficial de WordPress muestra ese recorrido desde la versión 0.70, publicada en mayo de 2003, hasta WordPress 7.1 «Mary Lou», lanzado el 19 de agosto de 2026. Las versiones principales reciben nombres de músicos de jazz, una tradición que se mantiene desde hace años.
La página de características de WordPress.org afirma que WordPress impulsa más del 43 % de la web. Es una cifra divulgativa del propio proyecto. W3Techs, que actualiza su medición diariamente con otra metodología, situaba el 10 de septiembre de 2026 a WordPress en el 40,3 % de todos los sitios web y en el 58,8 % del mercado de CMS que consigue identificar.
Ambos datos no deben mezclarse como si fueran la misma encuesta. El porcentaje sobre todas las webs depende de qué sitios puede detectar cada sistema, mientras que la cuota de CMS solo compara las plataformas identificables. La diferencia es una buena razón para poner siempre la fecha y el origen junto a cualquier cifra de mercado.
El tamaño del ecosistema también ha cambiado. El directorio de plugins de WordPress.org muestra más de 72.000 plugins gratuitos. En 2012, el artículo hablaba de unos 10.000 plugins y de más de 110 millones de descargas. Aquellos números sirven para entender el crecimiento, pero no son comparables de forma directa con el contador actual: han cambiado el directorio, la forma de contabilizar descargas y el propio alcance de cada plugin.
El editor de bloques sustituyó al antiguo editor clásico como centro del trabajo editorial. Cada párrafo, imagen, galería o llamada puede ser un bloque que se mueve y configura de manera independiente. Con el Site Editor, los temas compatibles permiten editar también cabecera, pie, plantillas y partes globales desde el propio panel.
Este cambio ha modificado tanto la forma de publicar como la de desarrollar. Los temas ya no son solo conjuntos de archivos PHP y hojas de estilo; también pueden incluir plantillas y estilos globales. Los plugins, por su parte, tienen que convivir con el editor, los distintos tipos de bloque, la edición responsive y las APIs del núcleo.
Si quieres revisar qué implica el WordPress actual para el editor, las imágenes y los plugins, puedes consultar nuestra guía sobre los cambios de WordPress 7.1. Para una visión centrada en la velocidad, también resulta útil esta checklist de rendimiento y Core Web Vitals.
Esas ventajas no significan que WordPress sea la opción automática para cualquier web. Un proyecto pequeño puede preferir un servicio cerrado que incluya alojamiento y soporte. Una aplicación muy específica quizá necesite otra arquitectura. La decisión depende del contenido, el equipo que lo mantendrá, las integraciones y el nivel de control que se necesite.
El WordPress de 2026 pide una selección más cuidadosa que el de 2012. No basta con elegir un tema atractivo y activar plugins para cada necesidad. Comprueba quién mantiene cada extensión, cuándo se actualizó por última vez, con qué versión de WordPress es compatible y si tiene soporte activo. Menos plugins bien elegidos suelen ser más fáciles de mantener que una colección de funciones solapadas.
La infografía de 2012 acertaba al señalar que WordPress tenía mucho potencial. La diferencia es que aquel potencial ya no está solo en publicar entradas: está en la combinación de un núcleo abierto, un ecosistema enorme y herramientas que permiten construir experiencias muy distintas. La plataforma sigue siendo relevante, pero exige más criterio para elegir sus piezas y mantenerlas.
Fuentes: historia y versiones de WordPress.org, características oficiales, directorio de plugins y estadísticas de uso de W3Techs. Datos de mercado consultados el 10/09/2026.
