
Migrar WordPress no consiste en copiar una carpeta y esperar que todo siga funcionando. Hay que mover los archivos, trasladar la base de datos, comprobar las direcciones internas y probar el sitio antes de cambiar el tráfico. Duplicator puede reunir buena parte de ese trabajo en un paquete de migración, pero el resultado depende de cómo se prepare el origen y de la limpieza posterior.
La guía original de este artículo se publicó en 2015, cuando el plugin utilizaba otra interfaz y hablaba de “Packages”. En la ficha oficial consultada el 9 de septiembre de 2026 aparece Duplicator 5.0.0, con más de un millón de instalaciones activas y compatibilidad declarada con WordPress 5.3 o superior. Los nombres de los menús han cambiado, pero el flujo clásico de archivo más installer.php sigue siendo útil, sobre todo en Duplicator Lite.
Anota el dominio actual, el nuevo alojamiento, las versiones de PHP y de la base de datos, el usuario administrador y las credenciales del nuevo servidor. Comprueba también el espacio disponible: una copia temporal puede ocupar tanto como el contenido del sitio y la base de datos juntos, además del espacio necesario para descomprimirla.
Haz una copia completa desde el alojamiento antiguo o desde otra herramienta de confianza. Duplicator ayuda a mover el sitio, pero no sustituye una copia separada. Si la web recibe pedidos, registros o comentarios, elige una ventana de baja actividad y decide cómo tratar los datos que entren durante la migración.
Instala Duplicator desde Plugins > Añadir nuevo y abre su pantalla de copias. En las versiones actuales el flujo utiliza el concepto Backup, aunque algunas pantallas o traducciones pueden conservar nombres anteriores. Crea una copia completa, deja que el análisis termine y revisa las advertencias antes de construirla.
Cuando finalice, descarga los dos elementos que la documentación denomina archivo de copia e instalador. El archivo puede tener extensión .zip o .daf, según el modo elegido. El instalador clásico suele ser installer.php. No borres aún la copia local: consérvala hasta comprobar que la nueva web funciona.
Transfiere ambos archivos al directorio desde el que se servirá el nuevo WordPress, normalmente la raíz del dominio o una carpeta temporal. Puedes utilizar el gestor de archivos del alojamiento o SFTP. Evita subirlos a una carpeta pública que vaya a quedar olvidada y no mezcles la copia con una instalación de WordPress incompleta.
Abre el instalador desde el navegador con una dirección equivalente a https://tudominio.com/installer.php. Si el sitio todavía no apunta al servidor nuevo, utiliza la URL temporal del alojamiento o una prueba local controlada. El objetivo es ejecutar el instalador en el servidor que recibirá realmente los archivos.
Introduce los datos de la base de datos vacía y deja que Duplicator pruebe la conexión. Lee los avisos del instalador antes de continuar. Al restaurar sobre una base de datos que ya contiene tablas, puedes sobrescribir información que no forme parte de la copia; por eso conviene utilizar un destino limpio y tener claro el prefijo de tablas.
Si el dominio cambia, el instalador puede actualizar las referencias del sitio. Aun así, revisa el resultado: algunas URLs pueden estar en opciones, widgets, bloques, configuraciones de plugins o datos serializados. No hagas un reemplazo de texto a ciegas directamente en SQL, porque puedes romper los datos serializados que WordPress necesita para leer ciertas opciones.
Mantén el dominio antiguo funcionando mientras pruebas el nuevo. Entra en el escritorio, abre varias páginas, comprueba imágenes y archivos descargables y revisa que los enlaces internos no salten al dominio anterior. Prueba también el formulario de contacto, el envío de correo, la caché, el buscador y cualquier integración externa.
Cuando la prueba sea satisfactoria, cambia el DNS o las nameservers según el plan del alojamiento. Durante la propagación, parte de los visitantes puede seguir llegando al servidor antiguo. No cierres ese servidor inmediatamente: observa errores, formularios y operaciones críticas durante un periodo razonable.
Después de confirmar la migración, elimina del servidor de destino installer.php, installer-backup.php si existe, la carpeta dup-installer, el archivo de copia y los registros temporales. La propia documentación de Duplicator insiste en esta limpieza porque esos archivos pueden revelar detalles de la instalación o permitir que alguien intente repetir el proceso.
Duplicator Pro incorpora flujos de importación desde el panel y puntos de recuperación que simplifican ciertas restauraciones. Son funciones útiles para equipos que hacen migraciones frecuentes, pero pertenecen a Pro. Con Lite, el método clásico de descargar el archivo y ejecutar el instalador sigue siendo el punto de referencia.
Ninguna edición resuelve por sí sola problemas de DNS, permisos del servidor, certificados, correo o incompatibilidades entre versiones de PHP. Si el origen utiliza una configuración muy antigua, prueba primero en un entorno intermedio y actualiza después con copias verificadas.
Sí. La copia incluye los archivos y la base de datos de WordPress, siempre que el análisis y la configuración de la copia no excluyan elementos. Hay que crear una base de datos de destino y revisar el resultado después de restaurar.
Sí, pero el cambio de dominio exige revisar las URLs internas, HTTPS, redirecciones, correo, sitemap y servicios externos. La sustitución debe respetar los datos serializados; no conviene hacerla con un reemplazo SQL indiscriminado.
Debes borrarlo, junto con la copia y los archivos temporales indicados por Duplicator, una vez que hayas confirmado que la migración funciona. Antes de hacerlo, guarda una copia fuera del servidor.
Depende del flujo. Lite cubre el método clásico de archivo e instalador. Pro añade importación desde el panel y puntos de recuperación, que pueden ahorrar pasos en migraciones y restauraciones frecuentes.
Fuentes: ficha oficial de Duplicator en WordPress.org, flujo de instalación clásico y limpieza posterior recomendada por el proyecto.
